9,1
Es Racó d'Artà
Una antigua finca agrícola restaurada a las afueras de Artà, donde los días se miden en yoga, cocina de huerto y silencio

Una finca con castillo al pie de la Tramuntana, pensada para quien viaja para comer bien
Una avenida de palmeras de 200 metros conduce desde la carretera entre Es Capdellà y Galilea hasta el castillo, y a partir de ahí manda la finca: 132 hectáreas privadas de olivares, cítricos y prados al pie de la Serra de Tramuntana. Su historia se remonta a más de cinco siglos; las torres almenadas datan de una reforma de 1888 y la casa figura en el catálogo de patrimonio de Calvià. Abrió como hotel en 2013. Las 43 habitaciones y suites se reparten entre el castillo y sus antiguas dependencias, desde dobles compactas que dan al viejo patio hasta Garden Suites en los jardines y cinco Pool Suites con jardín y piscina propios.
La cena es el centro de la estancia. Sa Clastra, en torno al patio del castillo, tiene una estrella Michelin por el único menú degustación de Jordi Cantó, en versión corta o larga, que reinterpreta la cocina tradicional mallorquina a partir de los vientos de la isla y de sus propios recuerdos gastronómicos, con producto de los huertos de la finca. Olivera, en una terraza frente a la montaña, sirve desayunos y platos mediterráneos más sencillos. El spa, Bellesa de Claret, tiene piscina interior, hammam, sauna y baños de vapor, y como Sa Clastra está reservado a huéspedes a partir de 14 años.
La finca funciona con 133 paneles fotovoltaicos y bombas de calor, tiene la certificación EarthCheck y elabora su propio aceite de oliva. Hay bicicletas para recorrer los caminos hacia Galilea.
Sa Clastra, en torno al patio del castillo, tiene una estrella Michelin por el único menú degustación de Jordi Cantó, en versión corta o larga.
Una finca privada de 132 hectáreas al pie de la Tramuntana, a la que se llega por una avenida de palmeras de 200 metros.
Bellesa de Claret tiene piscina interior, hammam, sauna y baños de vapor, y solo admite a huéspedes a partir de 14 años.
El castillo ganó sus torres almenadas en una reforma de 1888 y figura en el catálogo de patrimonio municipal de Calvià.
Certificación EarthCheck, con 133 paneles fotovoltaicos, bombas de calor, un huerto ecológico y aceite de oliva propio.
Las Pool Suites de 70 a 80 metros cuadrados tienen cada una jardín privado y su propia piscina sin climatizar de diez metros cuadrados.
Las Garden Suites de 65 metros cuadrados están en los jardines: en planta baja se abren a un jardín privado, arriba a un balcón. Si quieres piscina propia, reserva una de las cinco Pool Suites.
Sa Clastra solo abre de martes a sábado, a partir de las 19:00. Quien se aloja únicamente domingo y lunes se lo pierde, así que reserva mesa al reservar la habitación.
El catálogo de patrimonio de Calvià protege algo más que la casa: la antigua almazara, el reloj de sol y el escudo también están catalogados. La finca sigue elaborando su propio aceite de oliva.
Desde el aeropuerto de Palma de Mallorca, el trayecto hacia el oeste por la Ma-1 y a través de Calvià dura de 30 a 40 minutos; el hotel puede organizar un traslado privado con coste.
Para parejas que organizan la estancia en torno a una cena larga y quieren silencio, jardines y un spa serio después.
Ventajas verificadas el 2026-09-26 con la información del propio hotel. Las normas cambian; confírmalas antes de reservar. hotelris no gana nada con las reservas. Los enlaces llevan directamente al hotel.
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9,1
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