9,1
Suvretta House
Un gran hotel de 1912 a las afueras de St. Moritz, con remonte propio y un spa nuevo

Un gran hotel en un bosque de alerces de la Engadina, en manos de la familia fundadora desde 1908
El Waldhaus se alza en un bosque de alerces sobre una loma encima de Sils Maria. Josef Giger y Amalia Giger-Nigg, que llevaban años dirigiendo grandes hoteles ajenos, lo abrieron el 15 de junio de 1908 según planos del arquitecto de St. Moritz Karl Koller, y nunca ha salido de la familia. Desde 2010 lo dirigen los hermanos Claudio y Patrick Dietrich, la quinta generación. La continuidad se nota en pequeños rituales: cada mañana los directores dan cuerda al reloj maestro de 1908 que hay frente a su despacho, que todavía mueve una docena de relojes de pared por toda la casa, y muchos habituales vinieron por primera vez de niños.
Las 140 habitaciones se presentan en estilo tradicional, nostálgico y moderno, y las 1908 Suites conservan muebles originales restaurados del año de la apertura. Miller & Maranta, de Basilea, diseñaron el spa que abrió en 2016, 1.500 metros cuadrados en tres niveles, y la zona de saunas volvió a ampliarse en 2020; la piscina cubierta de 20 metros data de 1970. Theodor W. Adorno, Thomas Mann, Hermann Hesse y Albert Einstein se alojaron aquí, y las lecturas y conciertos en los salones siguen marcando las veladas.
Las familias tienen cuidado infantil gratuito en el club para niños de tres a doce años, combinaciones de habitaciones comunicadas y, en invierno, forfait gratuito para niños de hasta doce años si se reserva con antelación. Los perros son bienvenidos con un suplemento por noche, aunque no en los comedores. El chófer del hotel recoge sin coste a los huéspedes en la estación de St. Moritz, y en invierno una lanzadera gratuita va hasta el teleférico de Furtschellas y al pueblo.
Abrió el 15 de junio de 1908 según planos de Karl Koller y sigue siendo propiedad de la familia fundadora, que lo dirige ya en su quinta generación.
Los perros son bienvenidos en las habitaciones con un pequeño suplemento por noche; solo los comedores les están vetados.
Club infantil gratuito de tres a doce años, habitaciones familiares comunicadas y forfait infantil por cuenta de la casa si se reserva con antelación.
El chófer del hotel recoge gratis a los huéspedes en la estación de St. Moritz, y en invierno hay lanzadera hasta el teleférico de Furtschellas.
En un bosque de alerces sobre una loma encima del pueblo de Sils Maria, con vistas a los lagos y al valle de Fex.
Un spa de 1.500 metros cuadrados en tres niveles de Miller & Maranta, abierto en 2016, y una piscina cubierta de 20 metros; spa a partir de 14 años.
Las habitaciones orientadas al sur miran al valle de Fex y las del oeste al lago de Sils, ambas con suplemento; las 1908 Suites conservan muebles originales restaurados del año de la apertura.
Las tarifas más bajas son a mediados de junio, desde finales de agosto hasta el cierre de octubre y del 7 al 14 de enero. En verano, las estancias de dos noches o más incluyen autobuses regionales, trenes, teleféricos y el barco del lago de Sils.
Las visitas al hotel incluyen un pequeño museo en la antigua panadería, rediseñado por el artista Giuseppe Reichmuth. El Waldhaus Trio sigue tocando música de salón, y en verano se hace una demostración de la pianola Welte-Mignon de 1910.
Desde el aeropuerto de Zúrich hay unas tres horas y media en tren hasta St. Moritz, donde el chófer del hotel te recoge sin coste; Milán Malpensa, Milán Linate y Bérgamo son alternativas si sigues en coche de alquiler.
Familias de tres generaciones, lectores, senderistas y cualquiera que prefiera un gran hotel con el parqué gastado a uno nuevo y reluciente.
Ventajas verificadas el 2026-09-26 con la información del propio hotel. Las normas cambian; confírmalas antes de reservar. hotelris no gana nada con las reservas. Los enlaces llevan directamente al hotel.
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Un gran hotel de 1912 a las afueras de St. Moritz, con remonte propio y un spa nuevo
9,4
Una piscina en el acantilado a la que se baja en funicular de cristal, un parque privado en el cabo y un club infantil de verdad
9,3
Una posada en una granja walser con cocina de dos estrellas, en una aldea tranquila valle arriba de Lech
9,1
Un gran hotel de 1912 a las afueras de St. Moritz, con remonte propio y un spa nuevo
9,0
Un ascensor de cristal a través de la roca hasta un refugio modernista sobre los tejados de Zermatt
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