8,6
The Guesthouse Vienna
Treinta y nueve habitaciones frente a la Albertina, la ópera a dos minutos y el vino incluido

Doce habitaciones, una torre de hormigón y una terraza con piscina a pocas calles del Zócalo
El Hotel Escondido Oaxaca está en la calle Morelos, a pocas manzanas al norte del Zócalo y a un paso de Santo Domingo. Desde la calle parece una casa más del siglo XIX, con un muro grueso y una puerta discreta. Al cruzarla, la casa antigua da paso a un segundo edificio al fondo: una esbelta torre de hormigón visto de Alberto Kalach y su Taller de Arquitectura X. Todo el concepto está en ese contraste entre la casa antigua y el hormigón en bruto.
Las doce habitaciones se reparten en cuatro categorías. La torre de Kalach alberga ocho, habitaciones con balcón o patio de unos 20 metros cuadrados, y la casa antigua las otras cuatro, entre ellas las categorías deluxe y suite Top, la mayor con 40 metros cuadrados. Los interiores son del estudio Década junto a Carlos Couturier, cofundador de Grupo Habita, y el mobiliario lo hicieron artesanos locales, lo que ancla las habitaciones en Oaxaca y no en un catálogo.
El hotel tiene una terraza con piscina y solárium, y en la azotea un espacio reservado al silencio. Los perros son bienvenidos en las habitaciones por una tarifa por noche, lo que mantiene la casa relajada y sin afectación, y la sala de lectura y coworking de la casa antigua viene bien a quien alarga la visita con una semana de trabajo. Mercados, mezcalerías e iglesias del centro quedan a un corto paseo.
Los perros se alojan en las habitaciones por una tarifa por noche, algo poco habitual en una casa de diseño del centro histórico.
En la calle Morelos, en el Centro Histórico, a unos diez minutos a pie de Santo Domingo y del Zócalo.
Alberto Kalach, de Taller de Arquitectura X, levantó una torre de hormigón visto detrás de una casa del siglo XIX.
Doce habitaciones en cuatro categorías, desde unos 20 metros cuadrados en una habitación con balcón hasta 40 en una suite Top.
La Culture Room de la casa antigua funciona también como sala de lectura y coworking, y todas las habitaciones tienen wifi.
Las ocho habitaciones de la torre de Kalach son habitaciones con balcón o patio de unos 20 metros cuadrados. Si quieres más espacio, pide una habitación deluxe o una suite Top, ambas en la casa antigua.
De finales de octubre a marzo el tiempo es seco y las noches frescas. La Guelaguetza de julio llena la ciudad, así que reserva con meses de antelación para esas dos semanas.
Además de la terraza con piscina y solárium, el hotel reserva un espacio en la azotea para el silencio. Sube con un libro, no con una llamada.
El aeropuerto de Oaxaca (OAX) está a unos 20 o 30 minutos en taxi o en el transporte colectivo del aeropuerto; el hotel no tiene servicio de traslado propio.
Parejas y viajeros en solitario que quieren arquitectura, mezcalerías y mercados a diez minutos a pie, con o sin perro.
Ventajas verificadas el 2026-09-26 con la información del propio hotel. Las normas cambian; confírmalas antes de reservar. hotelris no gana nada con las reservas. Los enlaces llevan directamente al hotel.
8,6
Treinta y nueve habitaciones frente a la Albertina, la ópera a dos minutos y el vino incluido
8,4
Diez habitaciones, una casa adosada en Pimlico y una colección de arte en la que se duerme
8,3
Un convento lisboeta del siglo XVII convertido en apartamentos para quedarse un mes o más
Hoteles nuevos, ventajas verificadas y la habitación que debes pedir. Sin rastreo, y puedes darte de baja cuando quieras.