Pocas ciudades pueden reclamar una parte del sonido del jazz como Bruselas. Rocco Forte Hotels aprovecha esa historia en su dirección belga: este otoño, el Hotel Amigo, a pocos pasos de la Grand Place, abre una nueva temporada de Mix & Melody, el ciclo de música en directo que cada viernes y sábado llena el Bar Magritte de jazz, swing, blues, boogie y ritmos latinos.
El programa de octubre rinde homenaje a algunos de los nombres que definieron el género, de Ella Fitzgerald y Chet Baker a Erroll Garner, Louis Armstrong y Fats Waller. Esta temporada también recuerda a los saxofonistas Coleman Hawkins, Lester Young y Ben Webster, y no por casualidad.
De un vistazo
- Qué
- Mix & Melody, un ciclo de música en directo con jazz, swing, blues, boogie y ritmos latinos
- Dónde
- Bar Magritte del Hotel Amigo, Bruselas, a pocos pasos de la Grand Place
- Cuándo
- cada viernes y sábado por la noche, nueva temporada este otoño
- Octubre
- homenajes a Ella Fitzgerald, Chet Baker, Erroll Garner, Louis Armstrong y Fats Waller
- Al piano
- el pianista residente Druss Lecomte
- En la copa
- Good Faith y Lyricism, en cristalería inspirada en el bombín y la pipa de Magritte
- Hotel
- 171 habitaciones y suites, Ristorante Bocconi, Bar Magritte
Un invento belga
El saxofón, quizá el instrumento más ligado hoy al jazz, nació en Bélgica. Adolphe Sax vino al mundo en Dinant en 1814 y aprendió el oficio en el taller de instrumentos de su padre en Bruselas. Allí empezó los experimentos que dieron lugar a un instrumento de metal con una sola lengüeta, que patentó en París en 1846. Lo concibió para bandas militares y orquestas; no podía imaginar que, décadas después, llevaría los solos improvisados de Hawkins, Young y Webster.
Bruselas fue además una de las primeras ciudades europeas en abrazar la nueva música llegada de América, y Bélgica no se limitó a escuchar. El escritor Robert Goffin publicó en 1932 Aux frontières du jazz, uno de los primeros libros serios sobre jazz. Django Reinhardt, el guitarrista que marcó el jazz europeo, nació en Liberchies en 1910. Toots Thielemans, nacido en Bruselas en 1922, se convirtió en uno de los grandes del jazz mundial con la armónica y la guitarra.

Un bar dedicado a Magritte
El Bar Magritte es el primer bar del mundo dedicado al pintor surrealista René Magritte, y une su nombre a la herencia jazzística de la ciudad. La sala es más amplia y bastante menos humeante que los primeros locales de jazz, pero la idea es la misma: noctámbulos, amantes del jazz y viajeros curiosos, lo bastante cerca de los músicos como para sentir cada nota. El pianista residente Druss Lecomte toca en Mix & Melody desde sus inicios. Dio su primer concierto a los diecisiete años en L’Os à Moelle, una conocida sala de música de Bruselas, y describe el bar como «imaginativo, elegante y juguetón».
«La música habla un idioma universal. No hay fronteras, ni banderas, ni barreras», dice Druss Lecomte.

Bombín, pipa y una Dame Blanche
Magritte también está en la carta. Los cócteles llegan en cristalería diseñada a partir de su bombín y su pipa. Entre los de autor están Good Faith, con bourbon infusionado con almendra, jerez Tio Pepe y un toque de mezcal, y Lyricism, con calvados, sirope de pera y sidra de pera. Los platos pequeños mezclan Bruselas e Italia: miniwaffles con salmón y aguacate, frites doradas y, para terminar, un waffle Dame Blanche.

Dónde más escuchar jazz en Bruselas
Si una noche de música te sabe a poco, la mayoría de los clubes de jazz de la ciudad están a un paseo de la Grand Place:
- L’Archiduc, junto a la Bolsa: un bar art déco de 1937 e institución del jazz desde los años cincuenta, donde llegó a tocar Miles Davis. Jazz cada sábado y domingo a última hora de la tarde.
- Sounds Jazz Club, en Ixelles: abierto desde 1986, referencia del jazz belga e internacional y conocido por sus jam sessions.
- Jazz Station, en Saint-Josse: una estación de tren protegida del siglo XIX, restaurada en 2005 como espacio para conciertos, exposiciones y talento emergente.
- The Music Village: un club de jazz en dos casas del siglo XVII cerca de la Grand Place, con artistas belgas e internacionales desde 2000.
- Toots Jazz Club: lleva el nombre de Toots Thielemans y lo dirige el pianista Joachim Caffonnette; un club al estilo de Nueva York a pocos pasos de la Grand Place.
Para conciertos más grandes, Flagey y Bozar traen nombres internacionales del jazz a lo largo de la temporada. Y cada mayo, el Lotto Brussels Jazz Weekend, el mayor festival de jazz gratuito de Bélgica, llena la Grand Place y las plazas de la ciudad con más de 100 conciertos gratuitos.
Dormir en el Hotel Amigo
El Hotel Amigo forma parte de la colección de Rocco Forte Hotels, tiene 171 habitaciones y suites y combina la tradición belga con el confort actual. Además del Bar Magritte, cuenta con el premiado Ristorante Bocconi, de cocina italiana. Mix & Melody se celebra cada viernes y sábado por la noche; si el concierto es el motivo del viaje, organiza la estancia en torno al fin de semana.

